En muchas culturas se asume que el alma entra en el cuerpo en el momento exacto de la concepción o del nacimiento. Sin embargo, el Shaar HaGilgulim del Arizal nos revela una visión sorprendente: el alma no llega toda de una vez, sino que se entrega por etapas, a lo largo del desarrollo humano.
Esta enseñanza abre una nueva comprensión sobre la infancia, la adolescencia y las pruebas de la vida: cada etapa es un “despertar del alma” que nos prepara para cumplir nuestra misión.
Las tres etapas principales del alma
Rabí Jaim Vital, transmitiendo la sabiduría del Arizal, explica que los tres primeros niveles del alma —Nefesh, Ruaj y Neshamá— se reciben gradualmente:
- Nefesh (alma vital): llega al embrión a los 40 días de gestación.
- Es la energía básica de la vida, ligada al cuerpo.
- Explica por qué, en la tradición judía, a los 40 días el feto adquiere estatus espiritual.
- Ruaj (alma emocional): se incorpora alrededor de los 7 años.
- Se manifiesta en el despertar del carácter, la moralidad y la conciencia emocional.
- Por eso, la educación ética es crucial en la infancia.
- Neshamá (alma intelectual/espiritual): desciende a los 13 años en varones y 12 en mujeres (Bar/Bat Mitzvá).
- Marca el inicio de la responsabilidad espiritual.
- Aquí el alma ya está preparada para conectarse con mitzvot y sabiduría superior.
“El hombre no recibe todo su espíritu de una vez, sino por grados: primero el Nefesh, después el Ruaj y, finalmente, la Neshamá, según sus méritos.” (Shaar HaGilgulim, cap. 1)
¿Qué pasa si alguien no completa el proceso?
El Arizal enseña que no todas las personas logran atraer Ruaj o Neshamá en su vida.
- Algunos permanecen solo con Nefesh, viviendo en niveles más instintivos.
- Otros desarrollan Ruaj, pero no alcanzan Neshamá.
- El ascenso depende del Tikún personal y de los méritos espirituales.
Ejemplo moderno:
- Una persona que vive solo para sobrevivir, sin ética ni búsqueda interior, estaría limitada al Nefesh.
- Quien cultiva moral y compasión está en Ruaj.
- Quien busca sabiduría, estudio y espiritualidad comienza a vivir desde la Neshamá.
Psicología moderna y estas etapas
- Nefesh ↔ desarrollo biológico: corresponde a la primera infancia, donde la vida gira en torno a necesidades básicas.
- Ruaj ↔ desarrollo moral (Piaget/Kohlberg): alrededor de los 7 años, los niños distinguen entre bien y mal.
- Neshamá ↔ adolescencia y búsqueda de identidad (Erikson): surge la conciencia de propósito y espiritualidad.
La neurociencia muestra que la corteza prefrontal (responsable de juicio y ética) madura hacia la adolescencia, en sintonía con la llegada de Neshamá.
Parábola cabalística: la casa que se amuebla
Imagina que construyes una casa:
- Primero llega la electricidad que le da vida (Nefesh).
- Luego, el mobiliario que da carácter y calidez (Ruaj).
- Finalmente, los libros y el arte que le dan sentido y propósito (Neshamá).
Así el alma va amueblando el cuerpo humano en etapas.
Objeción común: “¿Qué ocurre con quienes mueren jóvenes?”
El Arizal explica que, en esos casos, el alma regresa en otros Gilgulim para completar lo que no alcanzó. Ninguna chispa se pierde: todo se recicla en el plan divino de Tikún.
Ejercicio práctico: reconocer tu nivel actual
- Pregúntate: ¿vivo solo para sobrevivir (Nefesh), me mueven principalmente emociones y ética (Ruaj), o busco conectar con lo trascendente (Neshamá)?
- Acción consciente: elige un acto que te ayude a subir un nivel (ejemplo: de Nefesh a Ruaj, practica empatía; de Ruaj a Neshamá, estudia sabiduría espiritual).
- Meditación: visualiza tu vida como una escalera: ¿en qué peldaño estás y cuál es el siguiente paso?
Conclusión: crecer no es solo físico, es espiritual
El Shaar HaGilgulim nos recuerda que madurar no es solo cuestión de años, sino de activar los niveles del alma. Cada etapa de la vida es una invitación a ascender: de lo instintivo a lo moral, de lo moral a lo espiritual, y más allá hacia Jayá y Yejidá.
La verdadera adultez es aprender a vivir desde la Neshamá, reconociendo que cada día es una oportunidad para acercarse a la raíz divina.
Preguntas para reflexionar
- ¿Sientes que tu vida se mueve más desde el Nefesh, el Ruaj o la Neshamá?
- ¿Qué experiencias de tu infancia o adolescencia reflejan la llegada de un nivel superior de tu alma?
- ¿Qué prácticas cotidianas podrían ayudarte a recibir más plenamente tu Ruaj o Neshamá?
Acciones prácticas
- Autoevaluación espiritual: identifica decisiones recientes y clasifícalas como instintivas (Nefesh), emocionales (Ruaj) o intelectuales/espirituales (Neshamá).
- Educación consciente: si tienes hijos o alumnos, reconoce la etapa de alma en que se encuentran y acompáñalos en su Tikún.
- Práctica de Neshamá: dedica un momento diario a la contemplación, el estudio o la oración consciente.
Recursos recomendados
- Shaar HaGilgulim, cap. 1-3.
- Jean Piaget, El juicio moral en el niño.
- Erik Erikson, Childhood and Society.
Glosario cabalístico
- Nefesh: alma vital básica.
- Ruaj: alma emocional/moral.
- Neshamá: alma espiritual/intelectual.
- Tikún: corrección espiritual.
- Gilgul: reencarnación.
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